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martes, 14 de julio de 2015

Gran Trail Peñalara 2015: fiasco monumental...

Logo del GTP
¡¡¡ Fiasco !!!, con esa palabra definiría mi participación en el GTP110 del 2015. Me ha costado bastante escribir esta crónica porque me ha supuesto un palo bastante grande, no finalizarla me supone no poder aspirar a un objetivo muy ambicioso... clasificarme en la Spain Ultra Cup, para lo que necesitaba, sí o sí, finalizar el GTP. Para clasificarse es necesario finalizar tres ultras del circuito en el mismo año, y mis ultras elegidos eran CSP115, GTP110 y Guara-Somontano. No tengo posibilidad de otro ultra porque el calendario lo tengo petado, entre el GTP110 y Guara-Somontano tengo la fortuna de poder acudir al CCC del Mont Blanc, por lo que me resulta imposible tratar de meter otro ultra entre ambos. Será un objetivo pendiente para el 2016...

Salida a las 00:30 horas del sábado 27 de junio, este año se atrasó la misma para disputar previamente el Cross Nocturno, una prueba rápida de 13 kms, que puede servir perfectamente para iniciarse en carreras por montaña. Personalmente creo un error organizativo celebrar el cross nocturno previo a la salida del GTP110, creo que lo aconsejable es no retrasar la salida de la prueba reina y seguir permitiendo disfrutar de dos horas más de rodaje nocturno, que se traduce en dos horas menos de castigo por el calor a lo largo de la jornada, y sobre todo, que el inicio de la ascensión al Reventón y posteriormente a Peñalara se realice con las primeras horas del día y por lo tanto se padezca menos con el calor en la ascensión más dura de la prueba.

Feria de corredor
Igual que el año pasado mi jornada no me permitió tomarme un descanso previo a la salida, ya que mi llegada a Navacerrada fue sobre las 20:00 horas, después de haber cogido la habitación del Hotel y tratando de contar con el mayor tiempo posible de "relax" previo. Recojo el dorsal y dejo la bolsa para Rascafría que ya traía preparada de casa, unas fotos en la zona de la feria del corredor y de nuevo al hotel, ultimar detalles de la mochila y a cenar temprano para tomar la salida con la digestión hecha.

En zona de salida nos presentamos sobre las 23:00 horas, la entrada a Navacerrada se complicó un poco por el Cross Nocturno, pero tuvimos suerte y pudimos aparcar relativamente fácil. Un café para espabilar, ya que la falta de sueño se notaba y hacia la zona de salida a la espera de pasar el control de material. Allí me junto con Serafín, compañero de andanzas en el CSP115, con quien llegué a Meta, charlamos un rato y a pasar a zona de salida. En el control me pidieron el teléfono y el cortavientos. Pasamos al box de salida y nos encontramos con Rafa, un ultrero que conocí también en el CSP115 y con quien estuvimos charlando un rato hasta la salida.

A las 00:30 horas se da la salida y la "serpiente" de luces blancas y rojas se pone en camino hacia La Barranca, trote suave y picando hacia arriba desde la salida de Navacerrada en busca del inicio de la subida a La Maliciosa, primera dificultad montañosa que no se hace esperar, ya que su ascensión se inicia a los pocos kilómetros de tomar la salida. Este año mi idea era hacer la subida más suave que el año pasado, buscando un ritmo trotón sin exigirme desde el inicio, por lo que no busqué ir hacia adelante desde el comienzo. La ascensión muy cómoda, sin exigirme lo más mínimo, y en la que clavé el tiempo del año pasado, 1 hora y 36 minutos en la cima, por lo que me llevé una grata sorpresa, ya que el año pasado la hice en el mismo tiempo pero con sensación de esfuerzo, por lo que los inicios de la prueba pintaban bien.

Perfil del GTP
Arriba soplaba algo de viento, y el sudor provocado por el calor en la ascensión se enfría rápido, por lo que busco descender rápido pero sin asumir riesgos, así es como bajo la parte inicial y más complicada de La Maliciosa en busca del primer avituallamiento. Una vez finalizado el primer tramo viene una zona más rodadora, con pendiente menos acentuada, y por la que se pude correr sin excesivos riesgos. Busco mi ritmo, trote ligero pero sin forzar. A falta de unos 3 kilómetros a Canto Cochino detrás se me coloca un corredor con un frontal potente que me resulta molesto porque la luz del mío de menor intensidad me induce sombras provocadas por mi el frontal a mi espalda, bajo un poquito el ritmo buscando que me pasase, pero parece ir cómodo detrás, aquí no se puede obligar a nadie a pasar, por lo que continúo. En zonas "complicadas" por lo bacheado del terreno no consigo ver el perfil y es lo que en un punto mi sombra impide ver un punto complicado donde sufro un traspié y mi tobillo izquierdo sufre un esguince. En el momento de la torcedura me veo obligado a bajar considerablemente el ritmo, me ha dado un buen pinchazo el tobillo y sigo trotando pero buscando si consigo hacer un apoyo más o menos completo y correcto. Como en tantas ocasiones entrenando las torceduras son habituales, y en la gran mayoría de ocasiones basta con aflojar un poco el ritmo, buscar buenos apoyos y esperar que los ligamentos se recuperen de una pequeña distensión si que vaya a más. Así es como continúo hasta la Canto Cochino, primer avituallamiento y segundo punto de control. Clavo el tiempo de año pasado, 2 horas y 55 minutos, y sigo con la sensación de ir bastante más descansado y a pesar de haber reducido el ritmo considerablemente después del traspié.

En compañía de Serafín momentos antes de la salida.
Como unas piezas de naranja, bebo un refresco de cola, unos frutos secos y relleno bidones. El tobillo me molesta, pero no me veo impedido de andar o trotar, eso sí, muy suave, porque en cuento subo un poco el ritmo me da pinchazos bastante molestos. Ahora toca una nueva ascensión, corta pero exigente, su primer tramo es complicado porque se hace entre rocas de gran tamaño y en las que en ocasiones hay que tirar de manos para superar los escalones naturales del terreno. La segunda mitad es por trocha con zonas de roca, más llevadera. A mitad de ascensión, cuando el terreno es menos complicado y en algunas zonas permite trotar pierdo el contacto con el grupo con el que voy y me tengo que dejar caer, no consigo trotar sin molestias, por lo que tengo que limitarme a caminar, rápido, pero caminar. Llego al alto de la Pedriza, nuevo control, tiempo 3 horas y 42 minutos, acumulo un retraso con respecto al año pasado de tan sólo 4 o 5 minutos, por lo que a pesar del problema del tobillo consigo mantener un buen tiempo.

Toca rodar una corta zona trotona, con perfil más o menos llano, y donde se puede trotar ligero. Me limito a intentar trotar suave, y lo consigo en parte, si el terreno no está roto puedo hacerlo, con alguna molestia pero puedo trotar. En cuanto se rompe o se vuelve revirado tengo que volver a caminar, el tobillo me molesta bastante en los giros bruscos y yo busco recuperarlo, aunque ello me suponga pérdida de tiempo.

Perfil del GTP realizado por Calcasport
El descenso después de la Pedriza y el tramo suave es corto pero complicado con el tobillo tocado, no es peligroso, pero sí técnico, ya que se realiza en una zona con bastante vegetación en un principio que complica ver la senda, a su vez rota y llena de pequeñas "trampas" de raíces y rocas sueltas. En un par de ocasiones me vuelvo a hacer daño en el tobillo, no por torcedura, si no por giros bruscos por exigencia del relieve.Y así es como llego al punto más bajo del descenso. Nuevo ascenso, suave, hasta el segundo avituallamiento y tercer control en la Hoya de San Blas, donde llego en compañía de Serafín que me coge desde atrás al final del descenso de la Pedriza y de Rafa, a quién alcanzamos un par de kilómetros antes del control. Tiempo 5 horas y 1 minuto, tan sólo 11 minutos más que en la edición del año pasado, y contando con que me ha resultado imposible llevar un ritmo cómodo y mucho menos rápido que sin el contratiempo del tobillo estoy seguro que hubiese podido llevar.

Relleno bidones, como unas piezas de chocolate y algo de fruta, pero es ahora cuando me doy cuenta, por la dificultad para comer, que he cometido un grave error... Me he olvidado de comer y beber correctamente desde el último avituallamiento en Canto Cochino, mi cabeza ha estado tan vigilante en las sensaciones y señales de mi tobillo que me he olvidado por completo de hidratarme y comer, lo que me ha costado que mi estómago se haya cerrado bastante y me cueste comer y beber con cierta normalidad... Veremos que pasa con el paso del tiempo y los kilómetros.

Al día siguiente hematoma en la parte inferior...
Iniciamos Serafín, Rafa y yo el largo ascenso a la Morcuera, próximo avituallamiento y punto de control. El año pasado esta ascensión la hice a trote ligero en la primera mitad, y a tramos caminando y tramos trotando la segunda. Sin embargo este año me veo obligado a hacerla caminando todo el rato, a pesar de que la primera mitad el firme es bastante bueno, el tobillo se me resiente al trotar y prefiero caminar e intentar recuperar mejores sensaciones, en el tobillo y en el estómago. Serafín que camina muy fuerte marca el ritmo, no sin cierta dificultado consigo mantenerlo, sin embargo Rafa se descuelga después de un par de kilómetros y le perdemos. Se hace de día durante el ascenso y coronamos en la Morcuera con un parcial de 7 horas y 16 minutos, por lo que con respecto al año pasado acumulo un retraso de 26 minutos... caminar en lugar de trotar en un ascenso tan largo hace que se note la diferencia, pero a pesar de todo contento, el tobillo parece haber dejado de darme pinchazos, aunque sigo notando que tengo molestias, pienso que quizá haya conseguido minimizar el problema.

En la Morcuera rellenar bidones, un refresco de cola, fruta y unas pasas, no me entra nada más en el estomago. Queda un largo descenso de unos 14 kilómetros hasta Rascafría, por lo que prefiero no forzar la ingesta de alimentos, ya que el descenso me permitirá alimentarme si veo que mi estómago se recompone.

Primer tramo de descenso de la Morcuera andando, le digo a Serafín que tire hacia abajo, que quiero esperar a coger la pista un par de kilómetros más abajo y no arriesgar en el tramo, cómodo, pero complicado para un tobillo tocado, sin embargo prefiere acompañarme, lo que agradezco enormemente. Llegados a la pista comenzamos a trotar suave, parece que el tobillo no me impide un trote decente, por lo que así vamos hasta el final del mismo, a falta de unos 2 kilómetros, y donde decido volver a caminar. Si bien el tobillo no me ha impedido el trote suave, si he notado como se me ha ido cargando y donde ha vuelto a producirme molestias y algún que otro pinchazo. A pesar de comenzar a caminar noto que el tobillo no va bien, no consigo seguir el ritmo endiablado de Serafín, que anda rapidísimo, y donde hace falta poder mover los pies con soltura para llevar una zanzada tan amplia y fuerte, por lo que le digo que tire para adelante, que el avituallamiento y control de Rascafría, kilómetros 54-55 de carrera, está cercano.

Mi visión del futuro ultrero inmediato para este año
Llego a Rascafría con un tiempo de 9 horas y 15 minutos, donde acumulo un retraso con respecto al año pasado de tan sólo 39 minutos, por lo que me siento animoso. Sin embargo, decido acudir a la Ambulancia para que me miren el tobillo. Soy consciente que si salgo de este punto me tengo por delante 26 kilómetros hasta el siguiente punto donde existe punto de extracción en caso de retirada. Mi tobillo no ha mejorado, las molestias continúan y hasta andando ya siento pinchazos. No veo que sea responsable seguir camino sin una opinión profesional y sin ver realmente el aspecto del tobillo. Sorpresa al quitarme la zapatilla y el calcetín... Mi tobillo está bastante inflamado, el sanitario me hace una palpación y me indica que tengo un esguince grado I-II y que no puedo acometer el tramo de la cresta de los Claveles con el tobillo así, algo que comparto, ya que es un tramo tremendamente técnico y arriesgado, en donde se transita a base de saltos entre los gigantes bloques de roca que lo configuran, y que este año, además, hay que realizarlo dos veces, la primera para poder hacer cumbre en Peñalara, techo de la prueba y pico del que toma su nombre, y el segundo de regreso para tomar un trazado distinto al habitual. La organización se ha visto obligada a modificar el trazado porque la vigilancia del parque no ha permitido bajar por el original, asunto de nidificación de aves. Así que tomo la decisión de retirarme, no creo responsable seguir con la opinión en contra de un sanitario y porque es evidente a la vista, además de al tacto, que mi tobillo no está para saltos ni zonas complicadas.

Me despido de Serafín que ya cambiado y avituallado sigue en carrera, le deseo suerte y le animo ya que lleva un buen tiempo en comparación con su resultado del año pasado, le digo que estoy confiado en que va a mejorar sustancialmente su tiempo, le he visto muy fuerte y motivado, y salvo un problema físico estoy convencido que va a mejorar su tiempo. Luego supe que efectivamente así había sido, había sido Finisher mejorando su tiempo de forma considerable. ¡¡¡Enhorabuena Serafín!!!Nos vemos en la siguiente. De Rafa también supe que consiguió ser Finisher pero que sufrió mucho por el exigente calor que se hizo sentir en la Sierra de Guadarrama.

Para finalizar la crónica no quiero olvidar agradecer como se merece la labor de los voluntarios, alma de la prueba, siempre atentos, entregados y con una sonrisa y una palabra de ánimo para cada uno de nosotros. Son, creedme, lo mejor de la prueba... ¡¡¡ UN MILLON DE GRACIAS !!!

Logo del Ultra Trail del Mont Blanc

Por lo que a mi respecta... Se confirmó después de visitar al traumatólogo mi esguince grado II, al que debo de entre 15 a 20 días de reposo y recuperación, con visita al fisioterapeuta para tratar de agilizar y recuperar lo mejor posible el tobillo. Sólo espero que este parón no me impida un desarrollo medianamente normal en el CCC del Mont Blanc, a donde llegaré falto de puesta a punto debido a este imprevisto, pero eso ya se verá y desde aquí os lo contaré...

lunes, 22 de junio de 2015

Matutrail 2015: entrenamiento de calidad.

Buenísimo último entrenamiento de calidad antes de mi cita el próximo fin de semana en Navacerrada. La idea que llevaba era no cargar mucho las piernas con demasiados kilómetros y sin embargo ponerlas a prueba. Me ha salido un entrenamiento redondo, el viernes, después de una semana de entrenamientos de calidad, un día de series medias (400m) y otro de series cortas (200m), y un par de rodajes de 75', el viernes guardé descanso, y el sábado, para poner a punto las piernas, un rodaje por la tarde, corto pero exigente, por montaña, buscando cargar la musculatura sin machacarlas, para llegar al domingo con fatiga acumulada y tomar la salida en el Matutrail, donde trataría de dar lo máximo posible pero sin tomar ningún riesgo, sobre todo en los descensos.

Un calentamiento previo antes de tomar la salida me avisa que mis piernas están tal cual pretendía, fatigadas, pero con molestias en los aductores con la que no cantaba y que me impedían trotar cómodo, sobre todo cuesta arriba, continuas punzadas y dificultad para hacer una extensión completa de la zancada. Así que condiciones perfectas.

Salida a las 10:30 rápida como se esperaba, la cabeza de carrera se lanzó veloz, sobre todo porque los primeros metros son hacia abajo, hasta coger la primera rampa que nos saca de la localidad y nos pone en la pista parcelaria que nos da acceso a la primera subida seria. Salgo prudente y buscando mi ritmo, poco a poco hacia adelante, al tran-tran, que a la postre me llevó a ir ganando posiciones poco a poco.

En la primera subida al trote hasta falta de unos 300m en los que decido andar por las punzadas en los aductores, corono, km. 2,5, y a rodar por una pequeña cresta buscando el primer descenso rápido, en el que soy prudente y conservador. De nuevo cuesta arriba, a pesar de tener piernas para trotar decido subir a ritmo andando, las molestias en los aductores me hacen ser prudente y no forzar para evitar cualquier problema. Así es como continuo hasta coronar sobre el km. 4,2, desde donde el perfil, a pesar de parecer suave es con tendencia continua hacia arriba hasta el km.9, con sus habituales sube y bajas propios de la montaña. Entre el km. 5 y 6 se transita por una zona de haya sombría en la que se busca vadear un pequeño río y donde decido estirar un poco la zancada al tender hacia abajo, hay que tener cuidado porque la zona está llena de zonas húmedas en las que se hunden los pies casi hasta los tobillos, pero que sin embargo con un calzado bien taqueado se puede correr. Este pequeño tramo me hace sentirme bien, y me vale para refrigerarme del calor sofocante que nos castigó casi por todo el recorrido.

Recorrido y perfil en Wikiloc
Vadeado el río, se continua subiendo y bajando por senda amplia hasta el km. 7 donde está el avituallamiento líquido, nada más pasar por un emburriadero de ganado y tras el cual se coge una pista muy ancha por la que se sigue ascendiendo hasta el kilómetro 9. Este tramo lo hago trotando muy suave, los aductores me tiran bastante y finalmente decido ponerme al paso los últimos metros antes de iniciar la bajada, rapidísima, donde me dejo ir sin forzar la zancada pero sin quedarme atrás, tras 1 km de descenso por esta pista se toma una trocha a la izquierda que unos cientos de metros más adelante nos devuelve a la pista original y que ya no se abandona. Consigo ganar un par de posiciones en el descenso, y finalmente llego a meta con un tiempo de 1 hora y 12 minutos, bajando el tiempo del año pasado en algo más de 1 minuto.

Contento porque he disfrutado de la carrera a pesar de ir con las piernas cargadas y con las molestias de los aductores, he bajado un poco mi tiempo con respecto al año pasado, y hoy mis piernas son un poema... las tengo con más agujetas que tras la pasada media maratón de La Rioja, con lo que el trabajo pretendido ha salido perfecto. Sólo resta recuperar esta semana con un par de rodajes muy suaves y cortos y llegar la noche del viernes 26 con hambre de kilómetros para afrontar el Gran Trail de Peñalara, que este año tendrá como motivación adicional ser Campeonato de España de Ultra-Trail FEDME.

lunes, 30 de marzo de 2015

Entrenando por la Vía Romana del Iregua.

Panorámica ascendiendo Peña Bajenza
Este pasado domingo me tocaba de nuevo hace una tirada larga por el monte, y afortunademente las previsiones meteorológicas eran favorables, así que he optado por recorrer un tramo de la Vía Romana del Iregua, un itineario dividido en varias etapas y que saliendo desde la localidad de Viguera llega al Puerto de Piqueras, unos 52 a 57 kms dependiendo de la variante que se tome en la segunda etapa.


El punto de partida escogido ha sido Islallana, con el fin de alargar un poco el entrenamiento, ya que si la salida hubiese sido desde Viguera, punto de inicio de la Vía Romana del Iregua, se me hubiese quedado un poco corto, tanto en distancia como en desnivel acumulado.

Panorámica desde el collado sobre la ermita de San Marcos
A las 09:00 horas me pongo en marcha, recordar que justo esa noche se cambió al horario de verano, por lo que aunque parezca un poco tarde para ponerse en marcha no lo era tanto según la hora continental... El inicio lo hago ascendiendo a Peña Bajenza, una subida con bastante dureza, sobre todo el último tramo muy vertical, pero que sin embargo regala una panorámicas espectaculares. Una vez hecho cima la dirección era clara, a buscar la localidad de Viguera, punto real de partida de la etapa de la Vía Romana del Iregua. Este tramo, desde Peña Bajenza a Viguera, es un tramo que me encanta, es un paisaje diferente, estilo a las alpujarras riojanas, monte despoblado y con mucho firme rocoso, lo que le da un carácter rudo y áspero, y que cambia radicalmente una vez llegado a Viguera. Al inicio y al final de este tramos hay dos collados que ofrecen unas vistas espectaculares.

Tramo entre Peña Bajenza y Viguera
Toca perder altura hasta Viguera, pasando por una explotación ganadera se coge la pista asfaltada que va hacia las canteras, y por la que hay que circular hasta llegar a la localidad. Justo antes de entrar yo cojo una calle que circunvala la localidad, y me evito entrar dentro. El tramo hasta el conglomerado rocoso conocido como Castillo de Viguera por la Vía Romana lo conozco, ya que es común a otras rutas que suelo realizar, por lo que en este ocasión opté por hacer la aproximación por una pista ganadera que discurre paralela, y que sin embargo no tiene ningún interés, además de estar muy rota por el tránsito de tractores, evitad ir por ella, no os perdéis nada y si está embarrado os vaís a poner bonitos...

Conglomerado del Castillo de Viguera
Ya en el collado del Castillo de Viguera hay que continuar por la pista ganadera que va perdiendo altura y que gira ligeramente hacia la izquierda. Tocará transitar por ella aproximadamente  1 kms, pasando por un punto donde se concentra ganado por una fuente, hasta coger un desvío de senda a la izquierda y comenzar ya la senda propiamente dicha,marcada en todo momento con marcas balnca y morada, realmente no tiene pérdida ninguna.

La senda transita a media ladera, los cambios de altitud no son grandes, aunque si es un continuo sube y baja sinuosos, que salvo un pequeño tramo en el que se pierde bastante altura, es muy llevadero y por el que se puede rodar bastante ligero. La senda es frondosa y ofrece multitud de puntos desde donde disfrutar de buenas panorámicas. La N-111 se ve casi en todo momento al fondo del valle junto al Iregua, por lo que la zona es perfectamente reconocible.

Vía Romana del Iregua
Llegados a un punto en el que se accede a una pista forestal, justo en una curva, hay que tomarla en ascenso, ya que, aunque hay una indicación hacia abajo marcando 3,7 kms a Torrecilla, esta nos llevaría a pie de carretera y nos sacaría de la Vía Romana, así que en este punto ojo no equivocarse, recordad, por la izquierda en ligero ascenso. Unos cientos de metros más adelante, es misma pista hay que abadonarla por la derecha, aunque aquí hay una señal que no deja lugar a dudas.

Toca ir perdiendo altura poco a poco hasta llegar a una portilla, tras la cual se enlazan tres tramos marcados con riesgo de desprendimiento de rocas y pasamos tras el manantial de Peñaclara, unos cientos de metros más adelante, justo viendo ya el puente sobre el que pasa la N-111, hay que tomar la senda por la derecha para transitar a nivel del río bajo el puente. Se cruzan varias zonas de prado y se enlaza con la carretera asfaltada de acceso a Torrecilla de Cameros, habiendo concluido este tramo.

Zona de desprendimientos

Me interno por la plaza del consistorio y me regalo una parada en una terraza de un bar al sol, que gusto, me cambio de camiseta, que llevaba empapada, y me tomo un café con un bocado que llevaba en la mochila, y así me permito un relax de 30 minutos.

De nuevo a rodar, esta vez para volver por el mismo itinerario, por lo que no os voy a aburrir contando lo mismo... Al final finalizo a las 15:16 horas, tras algo más de 41 kms y +2.189 metros de desnivel positivo acumulado, datos de mi Garmin Dakonta 20, más fiables que los que siempre muestran las aplicaciones para cargar rutas, como Google Earth o Wikiloc, que siempre, al menos a mi, me recortan tanto la longitud del recorrido como el desnivel acumulado, algo que por otro lado es comprensible, ya que supongo, no lo sé, cargará los datos valiéndose de las curvas de nivel, supongo que cada 25m, por lo que los sube y bajas que se producen entre curvas no los tiene en cuenta y sin embargo si suman, y sino que se lo pregunten a mis piernas...

Finalizo con esta ruta mi segunda semana de carga como preparatorio para mi primera cita de importancia, el CSP118 de PenyagolosaTrails el próximo 9 de mayo. Ahí es donde habrá que darlo todo, ahora de momento, a sumar.

Enlace a la ruta en Wikiloc

martes, 17 de marzo de 2015

4ª Carrera por Montaña Miranda de Ebro (15 de Marzo de 2015)

Mi cuarta edición de la Carrera por Montaña de Miranda de Ebro, sí, no me he perdido ni una, ​. Este año además primera prueba de la Copa de España de Carreras por Montaña en línea FEDME, con lo que la participación de parte de los mejores corredores de la geografía española estaba garantizada, Selecciones de las Comunidades Autónomas de Castilla y Leon como anfitriona, Aragonesa. Catalana, Valenciana, Madrileña, Gallega y Balear, se dieron cita, también hubo representación individual de otras Comunidades Autónomas, incluida La Rioja, que contó con un nutrido grupo de participantes.

Chaqueta Darfield de Ternua
09:00 horas, bocina de salida, previa amenización a cargo de Depa, y nos lanzamos más de 300 corredores inscritos en la prueba reina de 34 kms y otros más casi 100 en la de 25 kms. Yo salgo hacia mitad del grupo, acompañando a amigos que se estrenaban en la prueba y ya en una distancia seria. La idea era salir cómodo, sin forzar, al tran-tran que digo yo, y así es como vamos viendo que los corredores se estiran como una serpiente multicolor por las primeras rampas de Miranda tomando la salida de la localidad en dirección hacia los Obarenes. El día lluvioso y frío, por lo que era obligatorio el cortavientos, y a mi personalmente no me sobró en ningún momento, además me ha valido para poner a prueba la última adquisición de material, la Chaqueta Darfield de Ternua, que me ha dado un magnífico resultado, aún así quiero seguir probándola antes de dejaros mi opinión detallada sobre la misma.

El recorrido era el mismo de la edición del año anterior, por lo que ya me era conocido y sabía de la importancia de dosificar, al menos para los que no tenemos ninguna posibilidad de disputar la carrera y nuestra única finalidad es disfrutar haciendo lo que más nos gusta, correr en la montaña. En menos de un kilómetro ya se deja el asfalto para transitar por senda en un pinar junto a Miranda, y de ahí a camino de parcelarias que nos aproximan a las faldas de nuestro destino. Un breve tránsito por asfalto nuevamente para cruzar una carretera comarcal que nos lleva a la cantera, que una vez transitamos y volvemos a cruzar de nuevo la carretera nos adentramos ya en terreno forestal, km 3,8 de carrera.


Inicio de la primera ascensión de la mañana, Montefuerte (927m), 4 kms por delante, un positivo de +392 con una pendiente media del 10% con picos del 24%, al inicio senda ancha que poco a poco se va estrechando y adentrando en terreno complicado, zonas rocosas, mojada por la lluvia, obligan a tener cierta precaución, es zona abierta, que transita junto a masa forestal que apenas tocamos, hasta llegar a la cima, marcada por un buzón montañero que dejamos a nuestra izquierda. Ligero y suave descenso de apenas 250 metros, que es un tránsito por el cordal que nos pone en camino hacia la segunda cima, Peñalrayo (959m), a la que llegamos sin mayor dificultad tras menos de 1 km y un positivo de apenas 60 metros.

Toca descenso, de 1,5 kms escasos, en el que se desciende cerca de 200 metros de altitud, con una inclinación media del 13% con picos de 23%. Zona complicada de transitar en su primera parte, piedras de canto por toda la senda obligan a extremar la concentración para evitar un traspié y la consiguiente caída, que podría tener serias consecuencias por la gran cantidad de roca. Posteriormente tramos con fuerte pendiente y roto, con mucha piedra suelta y embarrado por la lluvia y la nieve que nos empezó a acompañar desde la mitad de la ascensión a Montefuerte.

Km.10 llegamos al avituallamiento, completo, líquido y sólido, tomo un trozo de naranja y otro de plátano, así como un par de onzas de chocolate y un baso de agua y otro de isotónica. Nos quedan unos 500 metros de descenso para llegar al punto donde se separan los recorridos de la carrera de 34 y 25. Los de 25 giran a la izquierda, y los de 34 a la derecha para damos de bruces con una subida radical de unos 600m en la que se ascienden unos 90 metros de desnivel, se mete de lleno en masa forestal, las rampas embarradas y muy pisadas complican mucho la subida, los resbalones y traspiés se producen con frecuencia, y los gemelos se sobrecargan al tratar de traccionar sin perder adherencia, hay que ayudarse de las manos y las ramas para poder subir, una zona muy complicada y dura. Una vez arriba bajada con mucha pendiente de aproximadamente 1 km, Senda muy amplia pero muy rota y suelta, por la que hay que bajar con cierta prudencia por lo mojado del terreno, en algún punto hay que dejarse deslizar, y así se llega al primer punto de control, km. 12, donde hay establecido un tiempo de corte de 01:45 y donde registro 01:22. Un minuto más que el año pasado, pero habiendo subido mucho más suelto y sin machacarme las piernas, con lo que estoy contento, me fuerte y entero, y aún queda mucha carrera.

Giro a la izquierda y toca atacar los Jembres, subida durísima, 837 m de ascensión y 150 m de positivo acumulado, los primeros 650 metros son la pomada de esta corta pero dura subida, con una media del 18% con máxima del 34%, donde hay que usar las manos en los muslos para empujarse sí, o sí, y que ofrece una vista espectacular al levantar la vista para ver las peñas entre las que se corona. Aquí los cuádriceps se ponen a fuego y donde alcanzamos el km.13 de carrera. Ved el vídeo que hay a continuación donde se ven unas espectaculares imágenes de esta corta pero durísima ascensión:


Tras coronar tocan algo más de 3 kms de rodaje sube y baja contínuo, apenas se pierde altitud, pero donde no dejas de subir y bajar, por lo que no hay tiempo para recuperar piernas. Se transita a meda ladera, en la que se ubica el 2º avituallamiento, km.15, completo, donde tomo un vaso de Coca-Cola y un trozo de plátano, para seguir en busca de una bajada de poco más de 2 kms en la que se pasa de una cota de 800m a 600m, primero por una senda corta, de unos 700 m, frondosa y muy húmeda, que junto con una tramo estilo serrucho y otro descenso de otros 700 m, nos dejan en la pista que nos aproximará a las faldas de la subida más dura de todo el recorrido, la Cruz de Motrico (851m).

La aproximación, primero un tramo corto de pista y desvío a la izquierda por senda buscando el inicio de la ascensión, cota de 650 metros, nos esperan algo menos de 700 m de subida con un positivo de +200 m, con una pendiente media del 27% con picos del 40%. La primera mitad  algo más "suave" que la segunda, más radical, tramo de senda muy estrecha en roca con "escalones" muy pronunciados que obligan a mirar al suelo e hincar las manos en los muslos para empujar y progresar, uno 15 minutos de subida, sin descanso pero sin perder la cabeza, aquí las piernas sufren mucho y te puede pasar factura un exceso de confianza en lo que resta de carrera, ya que las subidas que quedan, sin ser excesivamente duras, el acumulado que llevamos es lo que les añade la dificultad.

Cima a 851 m, segundo punto de control en el que es ya el km.19,6 y donde hay establecido un tiempo de corte de 02:50, yo lo paso con un crono de 02:28. Contento, he subido bien, sin agobiarme, regulando y sin detenerme en ningún momento salvo para efectuar el control en la cima. Toca descenso de unos 2 kms y -260 m. El primer tramo de unos 700m se hace por cortafuego y que nos lleva al 3º avituallamiento, completo, donde tomo un vaso de agua y un trozo de plátano. Enlazamos con una senda que me tiene enamorado, la Senda de los Tejos, frondosa, adornada de rocas con musgo y líquenes, y que bien valdría para un exterior de película. La pendiente media del descenso es de un 12,5% con picos de hasta el 24%.

El descenso nos deja en la pista que tras unos 300m y un giro a izquierda nos vuelve a poner cuesta arriba algo más de 1,5 kms y un desnivel acumulado de algo menos de 200m, con una pendiente media algo superior al 10% con picos de hasta el 25%. El primer tramo es por zona frondosa y en tramos un poco cerrado para poco a poco ir abriéndose hasta quedar en zona de monte bajo y abierto, que nos deja en una pista amplia por la que se transita unos cientos de metros y que enseguida nos vuelve a introducir en zona de pinar que no lleva hasta el tercer punto de control en el kilómetro 24, donde el tiempo de corte estaba establecido en 03:30 y donde marco un crono de 03:00.

Un kilómetro más adelante, en el 25, se encuentra otro avituallamiento, en el Área recreativa de San Juan del Monte, completo, líquido y sólido, donde me tomo un trozo de plátano, una baso de agua y una onza de chocolate, antes de seguir un kilómetro más, hasta el 26, donde termina el descenso más tendido y donde se coge una pista amplia a la izquierda que nos lleva a unos depósitos de agua y donde sale de la misma para volver a coger senda más inclinada, en total 1,5 kms de ascenso con una pendiente media del 10% con picos de hasta el 18%. En el final del ascenso, km 27,5, se encuentra el último control, con un tiempo de corte establecido en 04:15 y donde marco un crono de 03:28.

Desde el último control el recorrido es el mismo que el inicial de la carrera, rodador, donde si quedan fuerzas se puede imprimir un fuerte ritmo, y donde consigo coger y superar a varios corredores. Aún queda una ligera pendiente, la que no sitúa en la cantera, sin ser de importancia pica por lo que ya se lleva encima, una vez se cruuza la carretera y se coge la pista parcelaria ya se vislumbra Miranda. Miro mi crono y veo posible bajar mi tiempo en 04:00 horas, por lo que no cejo en el ritmo rodador que llevo desde antes de la cantera, se que andaré justo pero creo posible, todo lo que queda es hacia abajo y la entrada en Miranda se hace recta hasta Meta, sin embargo, una vez accedido a la localidad y e el punto en el que deberíamos haber continuado rectos nos giran a la izquierda y nos dicen que hay que subir al Castillo... uffffff... que bajón... mi gozo en un pozo, conozco la zona, ya que en la edición el 2013 se incluyó y sin embargo eliminaron en la del 2014 y que no estaba prevista para esta edición. Es una subida pestosa, llena de escaleras y que una vez arriba sólo ves una zig-zag que te imposibilita coger ritmo, ni aún bajando, imposible... así que me dejo ir ya que soy consciente de que no lograré bajar de las 4 horas y no merece la pena arriesgar bajando por el Castillo.

Ya en la margen derecha del Ebro, buscar el puente para cruzar y callejear un poco más de lo previsto por Miranda hasta llegar a Meta, donde marco un crono de 04:06:08. Muy contento, he conseguido bajar 23 minutos el tiempo del año pasado incluyendo un kilómetros extra, al final me han salido 35,4. He conseguido bajar de 7:00 min/km de media, cuando el año pasado mi objetivo fue intentar estar en los 07:30 y no habiéndolo conseguido. He disfrutado mucho, he sido conservador, no he arriesgado en ningún momento, y he ido toda la carrera gozando. Que nadie piense que he ido de paseo, que si bien no he forzado no significa que no me haya gastado, simplemente no he llegado en ningún momento a sentir sensación de agonía, o flojera, o cansancio total, tampoco he sentido molestias musculares, salvo una pequeña sobrecarga en la zona lumbar que debo analizar, creo que debo hacer más fortalecimiento abdominal.

Bueno, pues esta ha sido mi crónica, y mi experiencia, espero que a alguien le valga para saber como es esta carrera y saber qué se va a encontrar si alguna vez decide venir a ella, personalmente os la recomiendo a todos.

Aún no se han publicado todas las clasificaciones, por lo que no puedo indicaros mi posición en la general, si están las de la Copa, pero no la general de la prueba. Aunque visto el nivelón que ha habido estoy seguro que bastante abajo de la tabla. Tan pronto las cuelgue el organizador, junto con fotos, en la que espero tener suerte de aparecer en alguna, las incluiré en la entrada. No obstante para los que le gustan los datos os dejo un resumen de mis parciales del 2015 y los del 2014 y los tiempos de corte previstos por la organización. En el último parcial de este año hay que tener en cuenta que esta edición ha tenido casi 1 km más por la inclusión de la subida al Castillo en Miranda:
        1. 01:22:46          -          01:18:45          -          01:45:00
        2. 02:28:37          -          02:37:27          -          02:50:00
        3. 03:00:45          -          03:18:19          -          03:30:00
        4. 03:28:51          -          03:53:56          -          04:15:00
        5. 04:06:08          -          04:29:45          -          05:00:00
Ahora mismo no tengo nada a la vista hasta el 9/10 de mayo, en el que iniciaré mi temporada de ultras con el CSP118 de Penyagolosa Trails. Eso sí, me esperan 4 semanas de carga de trabajo muy duro para preparar esa cita, os iré contando como me va este período preparatorio.

martes, 15 de abril de 2014

Carrera por Montaña Miranda de Ebro 2014: entrenamiento psicológico

El pasado domingo 6 de abril se celebró la III Carrera por montaña de Miranda de Ebro, como la edición del año anterior se trata de una prueba puntuable para la IX Copa Sport HG de Castilla y León de carrera en línea, sin embargo para esta edición se ha modificado parte del recorrido del año pasado y se han añadido 9 kms más, con lo que la distancia final era de 35 kms con un desnivel positivo acumulado de 1.700m.

Perfil de la 3ª Carrera por montaña de Miranda de Ebro 2014
Pincha sobre la imagen para ver la ruta en Wikiloc
Para mi personalmente no era un objetivo de esta temporada, sino más bien un medio para la preparación de mi primer objetivo, la MiM de Penyagolosatrails, que se celebrará el 17/18 de mayo en Castellón. Así que se trataba más de un entrenamiento de calidad que de una prueba competitiva como tal, y así es como la había planificado, los objetivos más importante eran:
  1. finalizar a un ritmo próximo a los 7:30/km.
  2. chequear, en una prueba de cierta entidad, las zapatillas que pienso llevar a Castellón, unas ASICS Gel Fuji Trabuco 2 con las que me he hecho hace poco tiempo y con las que he podido rodar sólo en un par de entrenamientos de media distancia (18-20 kms).
  3. testear mochila superligera ASICS, con la que saldré en la MiM, es una mochila con una capacidad para 2 botellines en la parte frontal y un pequeño bag de 2 l a la espalda, muy ventilada por ser tipo redecilla.
La noche anterior no pude descansar bien, de hecho me costó conciliar mucho el sueño y me desvelé pronto, antes de que sonase el despertador. Aproveché para desayunar tranquilo y verificar con tranquilidad que tenía todo listo para ponerme en camino hacia Miranda.

Perfil de la prueba adherido a una muñequera
Durante el camino, mi estomago me puso sobre aviso que no estaba fino, se acumulaban gases y se movía en exceso, así que al llegar a Miranda me dirigí rápido a por mi dorsal, el 33..., y me fuí a tomar un café y a hacer una visita al WC, sin embargo no surtió ningún efecto y mi estómago cada vez parecía más una noria.

Después de prepararme me dediqué a calentar un poco trotando por las proximidades de la Salida, y las malas sensaciones que estaba teniendo me llevaron a tener que convencerme de que salir en negativo iba a hacer que lo que para mi era un entrenamiento fuese aún de mucha más calidad, porque la cabeza es el 50% del resultado de una prueba exigente, y cuando uno no tiene buenas sensaciones antes de empezar ya te predispone a un sufrimiento extra que hay que saber gestionar con la cabeza.

A las 09:30 se da el bocinazo de salida y una marea de más de 300 corredores se pone en marcha a buen ritmo, yo me coloco en un grupo de cabeza de unas 40 unidades, que en las primeras rampas de salida de la localidad de Miranda se estira y ya se hace una primera selección de unos 10 corredores que toman las posiciones de cabeza y que a la postre se jugarían las plazas de pódium.

Llaneando entre "estalagmitas" de piedra por la cima de Peñalrayo
Los primeros 9 kilómetros son en constante subida, pasando por Peña Fuerte (926m) y Peñalrayo (959m) hasta alcanzar el punto más alto de la carrera. La ascensión en su primer tercio es por pista amplia, para luego convertirse en camino y por último en senda. El segundo tercio exige concentración por la humedad de la roca, ya que una mala pisada provocaría un resbalón. El último tercio es una senda estrecha y en tramos difusa que transita por un terreno complicado al tratarse de piedra y roca que en su mayor parte muestra picos y aristas, por lo que hay que estar concentrado en donde colocar los pies a cada paso, aún así un enganchón, sin mayores consecuencias, me produce cierto dolor en la cara interna del tobillo.

Ya en la zona alta la niebla que nos había acompañado desde la salida levantó y el sol comenzó a calentar de lo lindo, así que era importante una buena hidratación, tras la cumbre un descenso rápido de 1,5k con alguna que otra tachuela y encaramos una pendiente de unos 600m con tramos por encima del 30%. Un nuevo descenso de poco más de 1k y de nuevo otra pared, en esta ocasión unos 350m con tramos próximos al 40% junto a los Jembres. Una pendiente más suave nos pone en camino a una sucesión de  toboganes durante unos 3k con un desnivel medio de 9% con tachuelas por encima del 21%, lo mejorcito para recuperar las piernas.

Cercano ya el ecuador de la carrera, km 16, y tras encontrarme con un amigo metido en la organización junto a un cruce, me detengo unos segundos para charlar con él. Reanudo la marcha y comienza un descenso de unos 2k con 3 toboganes a medio camino para aproximarnos a las faldas de la Cruz de Motrico (851m) que atacamos desde una altitud de 600m y que coronamos en menos de 1k de ascensión, siendo los últimos 700m infernales, con rampas del 40% y sin descanso alguno. En las ediciones anteriores, el descenso desde la cumbre se hacía por la vertiente que en esta ocasión ascendemos, realmente dura. Es en esta ascensión donde sufro calambres en una zona desconocida para mi, los abductores, que me hacen dificilísimo el ascenso al bloquearse la extensión natural de la pierna, así que a gestionar mental y físicamente otro contratiempo, que dicho sea de paso, me acompañó durante el resto de la carrera en todas y cada una de las ascensiones que restaban hasta Meta y en las que era consciente de la minutada que me caía en cada una de ellas. El descenso de algo más de 2k se hace por una senda frondosa de gran belleza, por la que se ha pasado en las tres ediciones, es un terreno donde permite recuperar, a pesar de exigir concentración por ser una senda estrecha con raíces y piedras que implican su riesgo. Este año, sin embargo, el descenso continuo se ve alterado por una variante que, con tachuela incluida, nos sacas unos cientos de metros del recorrido original.

Acariciando el km 22 un nuevo ascenso, en esta ocasión buscando llegar al Monte San Juan (747m), algo menos de 2k con una media del 10% y un ligero descenso hasta el área recreativa con dicho nombre donde se encontraba el último avituallamiento sólido de los 4 con que contaba la organización. Ahora quedaba un descenso tendido hasta el km 26, donde se iniciaba la última subida de algo más de 1k a una colina tras la, con tachuela incluida, sólo restaban 5k para llegar a Meta, donde concluyo en un tiempo discreto de 4:29:45 en un puesto de la general 99/176 finishers y veteranos 12/35 finishers.

Las clasificaciones, para los que os queráis hacer una idea de como anduvo la gente podéis verla pinchando en este enlace Clasificaciones 3ª Carrera por Montaña Miranda de Ebro 2014

Os dejo un video que realizó la organización de la prueba con unas imágenes espectaculares de esta edición


Contento con haber podido gestionar las malas sensaciones desde el inicio y el contratiempo de los calambres en mis abductores. Este ha sido un entrenamiento de mucha calidad, tanto a nivel físico como psicológico que, de haberme dejado llevar por mis sensaciones, me hubiesen dejado fuera de carrera en el km 12. Creo que la hidratación fue correcta, no así la ingesta de sólidos, ya que mi estómago no aceptaba lo habitual y sólo pude alimentarme con gajos de naranja y algún trozo de plátano.

Con respecto a los objetivos iniciales que me había marcado tengo que sentirme contento, ya que el paso por km estuvo cerca de mi objetivo, las zapatillas, salvo en terreno mojado (ya previsto), me transmiten buenas sensaciones, y la mochila ligera un acierto, un peso super reducido y una capacidad más que suficiente para una prueba no excesivamente larga y en la que no haya un material obligatorio voluminoso que portar, ya que ciñe muy bien a pesar de unos cierres que en principio parecen no vayan a hacer correctamente su función, pero que sin embargo, el superior, al deslizarse en altura por unas varillas, permiten un buen ajuste a medida.

Felicitar a la organización que ha sido espectacular, especialmente a los voluntarios, que como en cualquier prueba, son indispensables. El recorrido año a año ha sido mejorado, consiguiendo que sea atractivo y variado, el perfil es realmente exigente, y estoy seguro que en pocos años va a ser una prueba de referencia en el calendario nacional.

Ahora sólo resta tratar de aprovechar lo mejor posible las seis semanas que me quedan hasta mi primera gran cita de este año, la MiM de Penyagolosa.